Cuando en esta web se filtra por “Educación básica” o por “Respuesta de emergencia”, lo que se está usando es una clasificación internacional: los códigos CRS del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, que es también la clasificación oficial de sectores del estándar IATI en el que AECID publica sus actividades.
Es lo que permite comparar la cooperación de un donante con la de otro. Y, como toda clasificación, decide qué cosas son la misma cosa.
Cinco dígitos, dos niveles
Cada código CRS tiene cinco dígitos y se lee en dos partes. Los tres primeros son la categoría —el sector general— y los dos últimos concretan el propósito dentro de esa categoría.
El grupo 112, “Educación básica”, contiene por ejemplo educación primaria, educación infantil, competencias básicas para personas adultas, competencias básicas para jóvenes, primer ciclo de secundaria y alimentación escolar. Son siete propósitos distintos, con presupuestos y lógicas muy diferentes, bajo un mismo paraguas.
El grupo 140, “Abastecimiento de agua y saneamiento”, distingue entre sistemas grandes de abastecimiento, saneamiento básico, agua potable básica, conservación de recursos hídricos, desarrollo de cuencas y gestión de residuos.
La tabla de referencia que usa esta web, tomada de la lista oficial del estándar IATI, tiene 333 códigos de este tipo. Es una clasificación grande, pensada para que una agencia estadística pueda decir exactamente en qué se gastó cada euro.
Por qué esta web agrupa a tres dígitos
Un filtro con 333 opciones no lo usa nadie. Esta web agrupa los códigos por sus tres primeros dígitos y trabaja con una tabla de 28 categorías, con los nombres oficiales de la categoría sectorial del estándar en español. El filtro solo muestra aquellas para las que hay datos cargados.
Es una decisión de usabilidad y tiene un coste concreto: dentro de cada categoría desaparecen distinciones que en algunos casos son enormes.
El ejemplo más claro es el grupo 151, que en el filtro aparece como “Gobierno y sociedad civil, general”. Dentro de ese grupo, la clasificación de la OCDE distingue más de cincuenta propósitos distintos, entre ellos: gestión de finanzas públicas, lucha contra la corrupción, administración tributaria, desarrollo legal y judicial, policía, prisiones, servicios de bomberos y rescate, inmigración, elecciones, participación democrática y sociedad civil, medios de comunicación y libre flujo de información, derechos humanos, organizaciones de derechos de las mujeres y lucha contra la violencia contra mujeres y niñas.
Apoyar la formación de una policía y financiar organizaciones de derechos de las mujeres son dos cosas muy distintas, con implicaciones políticas muy distintas. En el filtro de esta web son la misma casilla.
Algo parecido, aunque menos extremo, ocurre con los dos grupos de emergencia. El 720, “Respuesta de emergencia”, es socorro material, asistencia alimentaria de emergencia, atención sanitaria básica en emergencias, educación en emergencias y coordinación del socorro: dinero que se mueve cuando la crisis ya está ocurriendo. El 740, “Prevención y preparación ante desastres”, es lo que se hace antes. La clasificación los separa, y merece la pena mirarlos por separado: la proporción entre los dos dice mucho sobre el perfil de una cooperación.
La categoría que significa “no se sabe”
La clasificación tiene un grupo, el 998, cuyo nombre en esta web es “Sin asignar / No especificado”. Dentro hay dos códigos: “sectores no especificados” y “promoción de la conciencia sobre el desarrollo”, una partida que por definición no es asignable a un sector de destino.
Que la clasificación oficial incluya una casilla para lo no clasificable es honesto. Pero conviene tenerlo presente al leer cualquier gráfico de sectores: parte del dinero puede estar ahí, y eso no es un fallo de la web ni de la agencia, es una categoría real del estándar.
Solo se guarda un sector por proyecto
Este es el matiz más importante del artículo y el menos evidente.
El estándar IATI permite que una actividad declare varios sectores a la vez, con un porcentaje para cada uno. Un proyecto puede ser, con toda legitimidad, un 60 % salud y un 40 % agua y saneamiento.
La ingesta de datos de esta web guarda un solo sector por actividad: el primero que aparece declarado con la clasificación del CRS. Eso significa que un proyecto mixto cuenta entero en un único sector, el que su publicador puso primero, y no aparece en el otro.
El total global no cambia por esto —ningún euro se pierde ni se duplica—, pero el reparto por sectores queda escorado hacia el primer sector declarado de cada proyecto. Es una simplificación asumida, no un dato de la fuente, y es de las cosas que hay que saber antes de usar el gráfico sectorial para sostener un argumento.
De dónde sale el nombre del sector
Un último detalle, pequeño pero útil para interpretar lo que se ve en pantalla. En IATI, el sector se puede declarar con el código y también con su nombre en texto. Muchos organismos, AECID entre ellos, publican solo el código.
Cuando ocurre eso, esta web resuelve el nombre contra la lista oficial del estándar y deja anotado en la base de datos si el nombre vino del publicador o de la lista. La lista oficial de los 333 códigos está en inglés, así que en algunas fichas de proyecto el sector detallado aparece con su nombre en inglés, mientras que los 28 grupos del filtro sí están traducidos. No es un descuido de traducción: es la diferencia entre un nombre que viene de la fuente y uno que se ha añadido aquí.
Cómo leer un gráfico de sectores
Tres cautelas, en orden de importancia.
Que una categoría sea grande puede significar que ahí hay mucho dinero o que ahí caben muchas cosas distintas: 151 es el caso de manual.
Que un proyecto esté en una categoría no significa que no toque las demás, porque solo se guarda su primer sector declarado.
Y que exista una casilla de “no especificado” significa que parte del dinero no está clasificado en origen, y ninguna interpretación posterior puede arreglar eso.
Una clasificación es una forma de mirar. Que todos los organismos que publican en IATI usen esta es lo que hace posible comparar entre donantes; que las casillas sean tan desiguales entre sí es lo que obliga a mirar dentro de cada una. Las dos cosas son ciertas a la vez.